jueves, 21 de julio de 2016

Lily Anne, mi Pullip Kore


¡Hola, visitantes!

Hoy vuelvo a la carga con otra presentación. No es la presentación que yo tenía en mente —quería presentaros a Erika pero, ha habido una serie de problemas en Correos y por lo visto, hasta mañana, no podrá ser— pero no por ello vamos a hacerle un feo a esta preciosidad pelirroja de ojos verdes, llamada Lily Anne Shirley. El nombre es posible que os resulte familiar porque en otra entrada ya os hablé de mi pasión por la saga de la autora Lucy Maud Montgomery de Ana de Tejas Verdes (ver aquí). Cierto que ha sufrido una pequeña alteración con un primer nombre en honor a un personaje de rol que yo tenía y que era pelirroja y de ojos verdes, llamada Lily Adams, pero no deja de ser un tributo a mi pequeña Anne of Green Gables.

2015 fue un año muy duro para mí por asuntos personales de los que prefiero no hablar. Cuando todo estaba casi solucionado, quise darme un capricho para premiar mi valentía y determinación durante aquella larga lucha que cada día parecía consumirme más. Así pues, decidí comprarme una muñeca que me recordase que todo se supera tarde o temprano. Entré en Pullipstyle y esta pequeña me robó el corazón. Es una Pullip Kore, un modelo que a mi forma de ver, irradia paz y candidez, justo lo que yo quería y necesitaba en aquella época. Llegó el 10 de agosto y en un principio, decidí llamarla Athena, por la Diosa griega de la Justicia  y la Sabiduría y a la que yo honro siempre que puedo. 

Cuando llegó, abrí el paquete disfrutando el momento, aunque con la ansiedad de sacarla de su caja y comenzar a familiarizarme con ella. Pronto quedó liberada de alambres, plásticos protectores y demás parafernalia que se emplea en el embalaje de este tipo de muñecas y, allí estaba, al fin, en mi sofá. Era rubia, con una intensa mirada azul, profunda como el mar. Su vestido me recordaba a las túnicas de antaño y su carita, con esa expresión tan dulce, me decía que mi elección era la correcta. Aún así, el pelo no me convencía —normalmente la calidad del pelo de fábrica no es muy buena— y comencé a buscar por casa algo mejor.

En una de mis BJD, concretamente en mi Amparita de Ken No Kokoro, tenia una peluca azul con tirabuzones que era de mis preferidas. No lo dudé un segundo y corrí a mi dormitorio a dejar calva a la muñeca de resina para cambiar el look a la de plástico. Estaba perfecta, tenía un porte regio y digno de una Diosa como ella era. A pesar de que me parecía que había conseguido a la primera dar con su aspecto definitivo, pronto me di cuenta del error. De frente se veía bien pero, a los lados, la falta de cabello debido al peinado que tenía la peluca, se veían pequeñas calvas que estropeaban, para mi gusto, el estilo de la muñeca.

Le cambié la peluca por otra sin flequillo, de un tono verde azulado que, junto con unos ojos marrones que encontré, hacía resaltar su belleza, ¡y hacía juego con mi pelo! Aún así, este pelo dejaba la frente demasiado despejada —¿será que soy una maniática?— y tampoco llegó a convencerme el resultado final. Estaba guapa, sí... pero es que a Athena le hubiera quedado bien hasta un saco de patatas viejo y lleno de agujeros... Durante el tiempo que tuvo este aspecto, llevó un obitsu de pecho grande y blando, por lo que podía llevar ropa de Barbie —aunque le quedaba algo holgada de pecho—. Tuve que adulterar el obitsu con ayuda de esponjas para que no se desmontara y posara mejor y, aún así, no me llegó a gustar del todo cómo quedaba. Así que, pronto regresé al cuerpo de fábrica, me parecía menos frágil aunque con articulaciones más rígidas.

Finalmente, recordando a mi Pullip Anne Shirley Regeneration, decidí que lo mejor era hacer de ella a mi nueva Anne. Le coloqué la peluca de Monique pelirroja que tenía puesta en mi Bloody Red Hood y meses después, le compré sus ojos definitivos en la tienda de Puppelina. Cuando estuvo acabada, me recordó demasiado a mi Lily Adams y decidí que se llamaría Lily Anne —aunque yo la llamo Lily a secas— y mantuvo su apellido. ¿Qué pasó con la idea de Athena? Para mí, Lily será siempre Athena porque llegó a casa con esa intención y siempre que la miro, recuerdo lo que simboliza para mí así que, podríamos decir que, dentro de mi pequeña Lily se encuentra el espíritu de la Diosa de la Justicia y de la Sabiduría.


¿Qué os parece mi pequeña? Es mi Pullip preferida de las tres que tengo actualmente y muchas veces no sé si es por todo lo que representa para mí o, simplemente, porque no ha nacido fabricante aún capaz de superar su belleza. Amor de madre supongo...

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